Running con teína

Como estoy segura de que lees todas mis entradas, sobre todo la del 26 de enero de este año o la del 25 de septiembre del 2015 entre otras, estarás con la motivación muy alta y, a estas alturas, ya habrás superado los treinta minutos corriendo, el primer mes de gimnasio o lo que sea que te hayas propuesto, ¿me equivoco?

Ahora toca empezar a ser un poco exigentes, ¿no es así? Ya tienes tu rutina lista, has empezado a cumplir con los horarios que te has puesto y más o menos te sentirás cómodo con ellos. Seguramente, si de verdad has superado los 21 primeros días, ya estarás acostumbrado y cada vez terminarás menos cansado, aunque esa curva de cansancio no llega hasta el infinito, es decir, tu cuerpo se habrá acostumbrado a tu horario y terminarás el día mejor que al principio, pero estarás cerca de un primer estancamiento. Vamos a prevenirlo.

Profundizando un poco en eso de cuidarse, de tener objetivos y cumplirlos, para beneficio de nuestra autoestima, el paso siguiente y coherente es modificar nuestra dieta o simplemente adaptarla a los nuevos hábitos, de esa forma obtendremos resultados más rápidamente. Se empieza con un pequeño paso, pero si tratamos de cambiar hábitos, deben seguir otros pasitos detrás, ¿no es así?

Cuando te apuntas a una academia para preparar algún nivel de inglés concreto, y si no lo dejas, segurmante lo que pase es que traslades poco a poco eso al resto de tus labores diarias; quizás empieces a ponerte la Smart TV en inglés y subtitulada, te animes a ir a un cine en V.O., empieces a pensar en inglés o compres pasatiempos en ese idioma. Seguramente esto sería lo óptimo y te facilitaría mucho el aprendizaje y el avance, así que eso es lo que vamos a hacer: centrarnos.

No voy a darte una dieta milagro ni voy a expllicarte las bondades de tal o cual pastilla, de eso ya se encargan los medios, de bombardearnos en estas fechas con las novedades adelgazantes del momento. Yo te considero una persona sensata, coherente y con sentido común, aunque con poco me basta.

Si empezaste corriendo, no quieras acelerar ahora, todo lleva su tiempo. Posiblemente, al principio puedas incrementar tu tiempo de carrera en 5 minutos semanales sin problemas, pero una vez llegamos a los 40 ó 45 minutos debemos hacer una parada técnica, es decir, mantén esos 45 minutos de running pero un día a la semana déjalo sólo en 30 y complementa con otro tipo de ejercicios para fortalerte; técnica de carrera, una serie de sprints, series de abdominales, series de flexiones.

Este “estancamiento técnico” te ayudará a mejorar en tus tiempos y en tu condición física en general antes de seguir avanzando. Créeme que es muy necesario; si has empezado con el gimnasio quizás hayas podido ver que después del primer mes puedes incrementar los pesos casi cada semana. Eso está bien pero yo te recomiendo que hagas estas paradas; con las pesas sucede que tus músculos tienen mayor capacidad de adaptación que tus articulaciones, por eso ellas necesitan un proceso un poco más lento y así evitarás lesionarte.

Volviendo a tu alimentación, y dando por hecho que me vas a hacer caso con el deporte, llega el momento de hacer revisión, ¿qué comes? ¿Cuándo? ¿En qué cantidades? Yo suelo recomendar una pequeña libretita al principio, al menos durante un mes, para anotar todas las comidas diarias con todo lo que consumas (sí, el aperitivo extra también y el té de media tarde y el picoteo mientras cocinas). Esto nos ayuda mucho a tomas conciencia de todo lo que consumimos y dónde están nuestros excesos.

No hace falta que te diga que los alimentos muy procesados no son lo mejor que puedes darle a tu cuerpo y que no eres un contenedor, por lo que la comida basura que se quede en su basurero. Por lo demás, te diría que empieces a adquirir pequeños hábitos saludables, por ejemplo durante tu desayuno. Piensa que todas las células de tu cuerpo se nutren según tú te alimentas, así que dales lo mejor si quieres estar mejor y tener un mejor apariencia, ¿un desayuno perfecto? Un batido con leche vegetal, semillas de lino, de sésamo y chía (puedes añadir maca en polvo para paliar la astenia primaveral), una cucharadita de cacao en polvo desgrasado y frutos secos (2 nueces, 2 almendras y 2 dátiles, por ejemplo – todos en crudo-) y a media mañana tu tostada integral con tomate y jamón y un buen té de la variedad que más te apetezca (un té verde, rojo o blanco en cualquiera de las variedades, te aportará energía).

Después de las comidas escoge infusiones o tés que te aporten algún beneficio o un Rooibos que te ayude con la digestión y así te aseguras un buen descanso nocturno.

¿Las frutas? Geniales, recomendables, pero en el desayuno, el almuerzo o la merienda, mejor no las emplees como postre, ¿hacemos la prueba? Verás que cambiando un poquito los hábitos el cuerpo te lo agradece y cuídate como si fueras tu mejor tesoro.

Vanesa Moliner

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